Decreto 313

DECRETO 313

 

Los estudiantes que tengan la calidad de alumnos regulares de establecimientos fiscales o particulares, dependientes del Estado o reconocido por este, quedarán sujetos al seguro escolar contemplado en el artículo 3º de la Ley Nº 16.744, por los accidentes que sufran durante los estudios, o la realización de su práctica educacional o profesional en las condiciones y con las modalidades que se establecen en el presente decreto.

 

Para los efectos de este decreto se entenderá por accidente toda lesión que un estudiante sufra a causa o con ocasión de sus estudios o de realización de su práctica educacional, y que  produzca incapacidad o muerte.

 

El estudiante víctima de un accidente escolar tendrá derecho a las siguientes prestaciones,  que se otorgan gratuitamente hasta su curación completa o mientras subsistan los síntomas de las secuelas causadas por el accidente:

 

  • Atención médica quirúrgica y dental en establecimientos externos o  a domicilio.
  • Hospitalización, si fuere necesario, a juicio del facultativo tratante.
  • Medicamentos y productos farmacéuticos.
  • Prótesis y aparatos ortopédicos y su reparación.
  • Rehabilitación física y reeducación profesional.
  • Los gastos de traslado y cualquier otro necesario para el otorgamiento de estas prestaciones.

 

El estudiante, que como consecuencia de un accidente escolar, perdiera a lo menos el 70% de su capacidad para trabajar, actual o futura, tendrá derecho a una pensión por invalidez igual a un sueldo vital, escala A del departamento de Santiago.

 

Todo estudiante inválido a consecuencia de un accidente escolar que experimentare una merma apreciable en su capacidad de estudio, tendrá derecho a recibir educación gratuita por parte del estado.  Este derecho se ejercerá concurriendo directamente la víctima, o su representante, al Ministerio de Educación, el que se hará responsable de dar cumplimiento a lo dispuesto en este artículo.

 

La persona o institución que compruebe haberse hecho cargo de los funerales de la víctima recibirá como cuota mortuoria, con el fin de cubrir el valor de ellos, una suma equivalente a dos sueldos vitales mensuales, escala A del departamento de Santiago.